Son trastornos causados por organismos como bacterias, virus, hongos o parásitos que pueden transmitirse de una persona a otra o a través del entorno.
Las enfermedades infecciosas pueden clasificarse de la siguiente manera:
(Fuente: National Human Genoma Research)
La transmisión de la infección puede ocurrir básicamente a través de tres vías:
La principal medida preventiva es la higiene. Se requiere lavar las manos de manera frecuente con agua y jabón por al menos 20 segundos.
Beber agua segura, lavar bien los alimentos, cocinar carnes, pescados y mariscos y evitar la contaminación cruzada que puede ocurrir al utilizar los mismos implementos para manipular productos crudos y productos cocinados.
También es importante mantener al día los esquemas de vacunación obligatorio y recomendados para estimular la memoria inmunológica.
Se recomienda consultar ante infecciones recurrentes, fiebres de origen desconocido, infecciones crónicas o complejas (como VIH o hepatitis), resistencia a los antibióticos o antes de realizar un viaje internacional a zonas de riesgo.
Atiende patologías como el VIH/SIDA, neumonías graves, infecciones urinarias complicadas, tuberculosis, hepatitis virales y enfermedades tropicales o por mordeduras de animales.
El especialista se apoya en exámenes de laboratorio específicos, tales como hemocultivos, urocultivos, pruebas serológicas (como ELISA o Western Blot para VIH) y técnicas moleculares como la PCR.
El uso incorrecto de antibióticos para infecciones virales (como el resfrío común) genera resistencia bacteriana, lo que hace que los medicamentos dejen de funcionar cuando realmente se necesitan
La vacunación es la acción física de recibir una inyección, tomar una dosis oral o utilizar otro producto con microorganismos debilitados o muertos con el propósito de disminuir el riesgo de contagio, así como de consecuencias graves que la enfermedad puede provocar.
La inmunización es lo que ocurre cuando el organismo genera defensas y memoria inmunitaria respecto de determinadas enfermedades infecciosas.
Las vacunas son el principal medio para la inmunización artificial, pero también se puede adquirir la inmunización tras superar de forma natural una infección.
Aunque cualquier persona puede contraer una enfermedad infecciosa, el riesgo es mayor en los siguientes casos:
El manejo terapéutico y la indicación de tratamiento dependerá de la causa de la infección. En algunos casos, como en el resfrío común, su médico puede recomendarle controlar sus síntomas con medicamentos de uso común.
En infecciones causadas por bacterias, el tratamiento incluye antibióticos (siempre recetados por el médico) y otras medidas para el control de los síntomas.
Algunas infecciones virales pueden requerir de medicamentos antivirales específicos y otras pueden tratarse con medicamentos de uso común.
Las infecciones causadas por hongos se tratan con medicamentos antimicóticos incluyendo lociones y cremas.
Las infecciones parasitarias requieren de medicamentos específicos.