Investigador con traje de protección frente a un monitor en un laboratorio
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Preguntas frecuentes

Son trastornos causados por organismos como bacterias, virus, hongos o parásitos que pueden transmitirse de una persona a otra o a través del entorno.

Las enfermedades infecciosas pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Infecciones virales: un virus es un agente infeccioso microscópico y acelular que consta de material genético (ADN o ARN) rodeado por una cubierta de proteínas.
  • Infecciones bacterianas: las bacterias son organismos unicelulares microscópicos sin un núcleo definido. Tienen una estructura simple y formas variadas. Se dividen principalmente en esferas (cocos), barras (bacilos) y espirales (espirilos o espiroquetas). Viven en casi todos los ambientes de la Tierra, desde el suelo y el agua hasta el interior del cuerpo humano.
  • Infecciones por hongos: los hongos patógenos son microorganismos capaces de causar enfermedad entre otros seres vivos. Las infecciones pueden ser superficiales (que afectan las capas externas de la piel, el pelo y las uñas); infecciones cutáneas y mucosas, que afectan la piel profunda y las mucosas y las infecciones sistémicas que son las más graves.
  • Infecciones parasitarias: un parásito es un organismo que vive sobre o dentro de otro ser vivo que lo hospeda y se nutre de él o a sus expensas. Existen tres clases principales de parásitos que pueden causar enfermedades en las personas: protozoos, helmintos y ectoparásitos. Los protozoos son organismos unicelulares microscópicos como la ameba; los helmintos son gusanos multicelulares visibles a simple vista en su etapa adulta y los ectoparásitos organismos que viven en la superficie externa del cuerpo como piojos o garrapatas.

(Fuente: National Human Genoma Research)

La transmisión de la infección puede ocurrir básicamente a través de tres vías:

  • De persona a persona a través de las gotitas que expelemos al hablar, toser o estornudar o por contacto físico y fluidos corporales.
  • Por alimentos o aguas contaminadas.
  • Por el contacto con animales o insectos como mosquitos y garrapatas portadores de infecciones.

La principal medida preventiva es la higiene. Se requiere lavar las manos de manera frecuente con agua y jabón por al menos 20 segundos.

Beber agua segura, lavar bien los alimentos, cocinar carnes, pescados y mariscos y evitar la contaminación cruzada que puede ocurrir al utilizar los mismos implementos para manipular productos crudos y productos cocinados.

También es importante mantener al día los esquemas de vacunación obligatorio y recomendados para estimular la memoria inmunológica.

  • Infecciones virales: Causadas por virus (como la influenza o el resfrío común). No responden a los antibióticos.
  • Infecciones bacterianas: Causadas por bacterias (como algunas faringitis o infecciones urinarias). Se pueden tratar y curar con antibióticos recetados por un médico.

Se recomienda consultar ante infecciones recurrentes, fiebres de origen desconocido, infecciones crónicas o complejas (como VIH o hepatitis), resistencia a los antibióticos o antes de realizar un viaje internacional a zonas de riesgo.

Atiende patologías como el VIH/SIDA, neumonías graves, infecciones urinarias complicadas, tuberculosis, hepatitis virales y enfermedades tropicales o por mordeduras de animales.

El especialista se apoya en exámenes de laboratorio específicos, tales como hemocultivos, urocultivos, pruebas serológicas (como ELISA o Western Blot para VIH) y técnicas moleculares como la PCR.

El uso incorrecto de antibióticos para infecciones virales (como el resfrío común) genera resistencia bacteriana, lo que hace que los medicamentos dejen de funcionar cuando realmente se necesitan

La vacunación es la acción física de recibir una inyección, tomar una dosis oral o utilizar otro producto con microorganismos debilitados o muertos con el propósito de disminuir el riesgo de contagio, así como de consecuencias graves que la enfermedad puede provocar.

La inmunización es lo que ocurre cuando el organismo genera defensas y memoria inmunitaria respecto de determinadas enfermedades infecciosas.

Las vacunas son el principal medio para la inmunización artificial, pero también se puede adquirir la inmunización tras superar de forma natural una infección.

Aunque cualquier persona puede contraer una enfermedad infecciosa, el riesgo es mayor en los siguientes casos:

  • Tener un sistema inmunitario debilitado por enfermedades como el cáncer o la infección por VIH o el uso de medicamentos inmunosupresores.
  • Estar embarazada.
  • Tener más de 60 años.
  • Trabajar en establecimientos de salud.
  • Vivir o viajar a regiones con clima tropical.
  • Los niños menores de 5 años también tienen mayor riesgo porque su sistema inmunológico aún no está completamente desarrollado.

El manejo terapéutico y la indicación de tratamiento dependerá de la causa de la infección. En algunos casos, como en el resfrío común, su médico puede recomendarle controlar sus síntomas con medicamentos de uso común.

En infecciones causadas por bacterias, el tratamiento incluye antibióticos (siempre recetados por el médico) y otras medidas para el control de los síntomas.

Algunas infecciones virales pueden requerir de medicamentos antivirales específicos y otras pueden tratarse con medicamentos de uso común.

Las infecciones causadas por hongos se tratan con medicamentos antimicóticos incluyendo lociones y cremas.

Las infecciones parasitarias requieren de medicamentos específicos.